lunes, 17 de febrero de 2014

Reseña: El aguador de Sevilla, de Francisco Robles

Título: El aguador de Sevilla
Autor: Francisco Robles
Editorial: Algaida
Nº Páginas: 326
Precio: 18 €
ISBN: 9788498778199


Diego Velázquez, uno de los grandes maestros de la pintura universal, fue un falsificador, y James R. Silver está dispuesto a demostrarlo. Con la ayuda de Luis —un joven crítico de arte en busca de su propia identidad— y de la hermosa Helen Apple, el eminente restaurador británico prepara un golpe de mano que conmocionará el mundo artístico. ¿Quién fue realmente Diego Velázquez? El aguador de Sevilla es un relato histórico sobre un genio de la pintura que cuestionó el orden social de su tiempo, pero también un trepidante thriller cuyos protagonistas cuestionan muchos dogmas de los mercados del Arte: un juego de espejos donde inevitablemente el lector acabará viéndose reflejado.

Argumento e impresiones:

El aguador de Sevilla, 1620
Apsley House (Londres).
El aguador de Sevilla es una de las más destacadas obras de juventud de Diego Velázquez, pintada en los últimos años de su estancia en Sevilla y conservada actualmente en el Wellington Museum, instalado en el palacio londinense de Apsley House, tras haber sido regalada por Fernando VII al general Arthur Wellesley en reconocimiento a su ayuda en la Guerra de la Independencia. 

En el libro, que lleva el nombre de la obra del genial pintor sevillano, su autor nos ofrece una cara diferente de Velázquez, su ambición por ser algo más que el pintor de cámara y su mayor obra de arte, la falsificación de su propia vida.

Con constantes saltos en el tiempo, entre los siglos XVII y XXI, la novela nos llevará a recorrer ciudades como Sevilla, Madrid, Londres y Roma.

El protagonista y narrador de la novela es Luis, un joven crítico de arte que intenta rehacer su vida después de una trágica pérdida. Siempre ha soñado con ser escritor y le llegará la oportunidad a través del encargo de James R. Silver, pintor frustrado considerado el mejor restaurador de obras de arte del mundo.


Silver sostiene la tesis de que Velázquez era un falsificador, un impostor más empeñado en el engaño que en la verdad de su arte. También defiende que el mundo del arte está asentado sobre una gran mentira y ha diseñado un plan diabólico para desenmascarar al pintor además de romper con los tópicos y mitos del mundo del arte.

Venus del espejo, 1647 - 51
National Gallery (Londres).
Para llevar a cabo su plan, solicita la ayuda de Luis y de Helen Apple, una atractiva periodista freelance. Silver está convencido de que la vida de Velázquez era un puzzle que el artista había diseñado milimétricamente y la misión de Luis es encontrar la pieza que falta para completar ese puzzle a través de pistas y claves escondidas en los cuadros del pintor.

La narración de la investigación se alterna con el relato de la vida de Velázquez, que comienza con su nacimiento y posteriormente con su obsesión por encontrar el lienzo adecuado que le sirviera como tarjeta de presentación para entrar en la corte del rey como pintor de cámara. De la mano del pintor descubriremos lo acertado de la descripción de la corte que realiza uno de los personajes: “en la corte se sabe todo y en la corte se oculta todo. En la corte no hay verdad que no tenga su correlato en la mentira y no hay falsedad que no se justifique con una verdad a medias”. 

Las Meninas, 1656.
Museo del Prado (Madrid).
En líneas generales, se trata de una buena novela. Creo firmemente que el autor se recrea demasiado en el lenguaje y, además, se repite demasiado. Las idas y venidas entre el siglo XVII y el XXI son demasiado caóticas, y despista más que ayuda a mantener la emoción. Tampoco es fácil de leer. La veo bastante barroca, acorde con el tema que aborda. Facilita mucha información con cantidad de citas que te hacen despistarte a veces del tema en cuestión. Cada capítulo representa a un cuadro del pintor. Sinceramente, he echado en falta un acompañamiento con imágenes de los cuadros representados en la novela. Aún así, si tienes curiosidad y buscas los cuadros que se citan, le sacas mucho más jugo y si, además, ahondas un poco documentándote sobre algunos personajes fundamentales en la trama de la vida del pintor, disfrutas del libro. De todas formas repito que es algo enrevesado.

Nota: 4/5

2 comentarios:

Inä dijo...

Lo que más me llama la atención del libro quizá sea la detallada información pictórica del texto. Sin embargo, el lenguaje enrevesado al que haces referencia puede que me resulte cansino -para leer rimbombantes figuras retóricas prefiero la poesía, la verdad-.

Francisco Javier Martín dijo...

Así es, Inä. La recreación de la vida y obra de Velázquez es lo más interesante del libro. La historia contemporánea de la novela es entretenida, pero el lenguaje del restaurador británico Silver me parece a ratos bastante pedante y pretencioso (y, ciertamente, eso cansa).

Es, en definitiva, una novela metaliteraria, llena de intertextualidades y de teoría literaria desarrollada en paralelo a la obra. La propia novela cuenta cómo se está construyendo, cómo es y cómo debe ser.