jueves, 21 de noviembre de 2013

Reseña: Peón de Rey, de Pedro Jesús Fernández

Título: Peón de Rey
Autor: Pedro Jesús Fernández
Editorial: 
Alfaguara

Nº Páginas: 461
Precio: 10,99 €
ISBN: 8420485292


La historia se ambienta en la corte de Alfonso X El Sabio, en el año 1257. Raoul de Hinault, un monje dominico al servicio de la Universidad de París, recibe instrucciones de trasladarse a la corte del monarca de Castilla en lo que parece ser una delicada misión diplomática. Será mucho más. Hinault tendrá que desplazarse a Santiago de Compostela para investigar un asesinato en el que se halla implicado el mejor amigo del rey. Luego volverá a Toledo y se integrará en la Escuela de Traductores, donde conocerá el verdadero alcance de su cometido.

La novela es un viaje  constante por los recónditos rincones y ciudades de la Península Ibérica en plena Edad Media, cruce de caminos y culturas. Donde se hace patente la rica mezcla social, cultural e intelectual de la época, en la que conviven las tres religiones predominantes: mulsumana, judía y cristiana. Revela una dimensión de armónica y pacífica convivencia entre las tres sociedades a medida que la conquista cristiana avanza, que contrasta con la creencia generalizada de moros y judíos infieles que debían ser expulsados y que se dio dos siglos más tarde. Introduce personajes ficticios profundos con los que incluso el lector puede sentirse identificado; y alguno que otro real, como el rey Alfonso X. Describe la figura del rey sabio con lujo de detalle e introduce numerosas curiosidades sobre él, como por ejemplo su gran afición al ajedrez (introducido por los árabes y prohibido en otros países como Francia). De hecho, el título del libro es un guiño a dicho juego y al monarca, ya que como es sabido, “peón de rey” es un movimiento del ajedrez.


El estilo que utiliza el autor, Pedro Jesús Fernández, es el típico usado para una novela histórica: abundancia de palabras antiguas prácticamente en desuso actualmente. Además, introduce numerosos tecnicismos arquitectónicos (ha llegado a recordarme a “Los Pilares de la Tierra”, de Ken Follet), expresiones en latín, largas disertaciones teológicas y filosóficas cargadas de simbolismo que retan al lector.

La trama es narrada en primera persona por su protagonista, Hinault. El texto se organiza de forma cronológica pero también con numerosos saltos retrospectivos, con capítulos bastante extensos y de títulos poco precisos. En referencia al título, “Peón de Rey”, podemos hacernos una idea de la trama que se desarrollará a lo largo del libro. Sin embargo, este cobra realmente un sentido metafórico cuando nos acercamos al fin de la novela.

El final está parcialmente sabido de antemano (diría que desde prácticamente el principio del libro), es por eso que yo lo interpreto como un mensaje moralizador, lejos de ser un final sorprendente. Sin embargo, es un libro que se recuerda por esto mismo. 

En definitiva, se trata de una buena novela histórica con un ritmo demasiado lento para mi gusto, pero ilustrativa y con mensaje.


Nota: 4 / 5

5 comentarios:

Francisco Javier Martín dijo...

Una reseña muy completa y bien estructurada. Felicidades.

Inä dijo...

¡Gracias! ;)

Damek dijo...

Coincido en que es una reseña completísima, abordado todos los aspectos. Parece interesante, aunque me echa algo para atrás el que el ritmo sea algo lento.

Inä dijo...

Pues al menos a mí sí me pareció algo lento, aunque cada persona puede tener una percepción distinta. Para gustos, colores.

En su defensa debo decir que mientras lo leía, intercalé la lectura de "La leyenda del ladrón", (un libro trepidante que anteriormente reseñó Duende del Sur). Cuando retomé "Peón de Rey" la diferencia fue palpable, pues le faltaba la acción que tanto me había enganchado del otro libro. De ahí que, en parte, mi opinión pueda estar algo sesgada.

Damek dijo...

Estaría bien que hicieras una segunda reseña de "La Leyenda del Ladrón", para así tener otro punto de vista y ver si coincidís en vuestras impresiones o no.